A story to share together
Lumi y la gran búsqueda del brillo
Una pequeña luciérnaga llamada Lumi descubre que incluso los bichos más brillantes necesitan un poco de ayuda de sus amigos para iluminar el bosque oscuro.


Page 1
En el Bosque Susurrante, Lumi la luciérnaga estaba sentada sobre una cama de musgo aterciopelado. Su luz estaba tenue y sus alas azules iridiscentes se sentían cansadas. Ella quería llegar al Gran Sauce, pero estaba muy lejos.

Page 2
Lumi intentó volar alto, pero el viento era demasiado fuerte para su pequeño cuerpo. Cayó en un suave parche de tréboles y suspiró. Quería hacerlo todo sola para demostrar que era valiente.

Page 3
De repente, una cara amable apareció detrás de un hongo grande. Era Barnaby el escarabajo, con su pequeña mochila naranja. Ajustó sus gafas de montura dorada y miró a Lumi. Le preguntó si necesitaba una mano amiga.

Page 4
Lumi negó con la cabeza y dijo que podía arreglárselas sola. Comenzó a caminar, pero la hierba era muy alta y espesa. Parecía una jungla gigante. Cada paso que daba se sentía más pesado y mucho más difícil que el anterior.

Page 5
Una voz lenta llamó desde el camino. Pip el caracol se arrastró hacia adelante, luciendo su concha turquesa en espiral y su pajarita amarilla. Le dijo a Lumi que el camino por delante era muy oscuro y estaba lleno de charcos profundos y lodosos.

Page 6
El sol se puso y el bosque se volvió muy espeluznante. La luz dorada de Lumi no era suficiente para ver el camino. Se sintió un poco asustada y sola. Se dio cuenta de que no tenía que ser valiente estando sola.

Page 7
Lumi llamó a sus amigos. Barnaby y Pip corrieron de regreso para ayudarla. Barnaby le ofreció a Lumi un asiento en su resistente caparazón violeta. Pip prometió guiar el camino porque conocía cada giro y curva.

Page 8
Con la fuerza de Barnaby y las indicaciones de Pip, el viaje se convirtió en una aventura emocionante. Cantaron canciones sobre las estrellas y se rieron con chistes divertidos. La bombilla dorada de Lumi comenzó a brillar más fuerte que nunca.

Page 9
Llegaron al Gran Sauce justo cuando la luna se elevaba. Las largas ramas se mecían con la brisa como cintas de seda. Lumi se dio cuenta de que nunca habría llegado allí sin la ayuda de sus queridos amigos.

Page 10
Finalmente, los tres amigos se sentaron juntos bajo las estrellas. Lumi agradeció a Barnaby y a Pip por su amabilidad y ayuda. Y desde ese día, Lumi supo que pedir ayuda era la idea más brillante que jamás había tenido.



