A story to share together
El secreto de la supervelocidad de Finley la tortuga
Una pequeña y decidida tortuga marina aprende que el secreto para nadar más rápido está en la técnica adecuada, la práctica y creer en uno mismo.


Page 1
En lo profundo del brillante océano azul, Finley la tortuga observaba a un banco de peces plateados pasar zumbando a su lado. Intentó seguirlos, pero sus pequeñas aletas no podían moverse lo suficientemente rápido. Suspiró y miró su pesado caparazón.

Page 2
De repente, un caballito de mar amarillo brillante llamado Sami se acercó a él. Ella vio a Finley desanimado y tocó su pequeño silbato para llamar su atención. Sami era la mejor entrenadora de natación en todo el arrecife de coral.

Page 3
Sami le dijo a Finley que la velocidad no se trataba solo de fuerza. Para nadar más rápido, necesitaba aprender el secreto del deslizamiento. Ella le mostró cómo meter la barbilla y apuntar sus aletas hacia adelante como una flecha.

Page 4
Finley intentó deslizarse, pero seguía moviendo demasiado la cola. Chapoteó y dio vueltas entre las burbujas hasta que se sintió muy mareado. Nadar rápido era mucho más difícil de lo que parecía en los libros de cuentos.

Page 5
Sami nadó hacia abajo para ayudarlo a pararse en el suelo arenoso. Le explicó que sus aletas eran como los poderosos remos de un bote. Tenía que empujar el agua hacia atrás con brazadas largas y suaves en lugar de hacer chapoteos cortos.

Page 6
Practicaron durante muchas horas cerca de las gigantescas anémonas moradas. Finley se concentró en su respiración y en su postura. Con cada brazada, sintió que cortaba el agua con más facilidad que nunca.

Page 7
Luego, Sami le enseñó a Finley sobre el poder de la patada. Le dijo que usara sus fuertes patas traseras para impulsarse en el agua. Finley pateó con fuerza y sintió un repentino estallido de velocidad que lo hizo reír.

Page 8
El gran día de la carrera finalmente llegó al Gran Arrecife. Todas las criaturas marinas se reunieron para ver el evento. Finley se sentía nervioso, pero recordó todo lo que Sami le había enseñado sobre sus aletas y su deslizamiento.

Page 9
El silbato sonó y Finley salió disparado como un cohete verde. Mantuvo su cuerpo recto y sus brazadas largas. Pasó al atún y a la trucha, sintiendo el agua fresca pasar rápidamente por su rostro feliz.

Page 10
Finalmente, Finley cruzó la línea de meta primero y todos vitorearon a la veloz tortuga. Se dio cuenta de que la práctica y la paciencia eran los verdaderos secretos del éxito. ¡Y desde ese día, Finley fue la tortuga más rápida del mar!



